Mabe contribuye con el ahorro de agua potable
Fenómenos climáticos diversos están amenazando la vida del hombre, tal cual y como la conocemos. Mabe, reconocida marca de electrodomésticos de Venezuela, contribuye con el ahorro de agua potable a sabiendas de la escasez del vital líquido en numerosos países alrededor del planeta.
Productos de Mabe son amigables con la naturaleza. Las lavadoras de esta marca, por ejemplo, vienen programadas para emplear la menor cantidad de agua posible en cada lavada.
Innovación y calidad comprobada son dos de las premisas de Mabe Venezuela. La marca afirma que todas las empresas de electrodomésticos del mundo deben alinearse con esta tendencia, en virtud de que la disponibilidad de agua potable en varios países alrededor del planeta es escasa.
Investigación y desarrollo son valores pertenecientes a la cultura corporativa de Mabe. El ahorro del agua potable no es un lujo, sino una necesidad según la marca. En su nombre, Gerardo Albornoz afirmó que los productos salidos de la planta también propenden al ahorro de energía eléctrica.
Eficiencia energética es el lema de Mabe para hacer que sus productos tengan un consumo mínimo de energía eléctrica. La tecnología Aqua Saver, desarrollada en exclusiva por la empresa, permite un ahorro sustancial del vital líquido, más de 100 litros por lavada para ser exactos.
Mabe promueve el ahorro de energía como forma de minimizar los efectos del calentamiento global. La empresa de electrodomésticos procura que todos sus productos empleen el mínimo de energía, lo que representa una buena noticia no solo para el medio ambiente sino para el bolsillo de los consumidores, al ver una rebaja significativa en la factura de electricidad.
Lluvias y mareas altas son muchas veces producto del calentamiento global. Por ello, Mabe señala que entre todos debemos promover el desarrollo sustentable. Un mínimo consumo de la energía es una señal positiva, en tal sentido.
Ambientalistas señalan que el proceso de calentamiento global continuará debido a que las grandes potencias económicas se niegan a suscribir y respetar acuerdos contra el lanzamiento de emisiones contaminantes hacia la atmósfera. La era de los autos eléctricos apenas comienza y aún son muchos los vehículos que dependen de la gasolina y el diésel para su movilización.
Por La Lupa Digital
