CAVECOL: Cierre de frontera compromete relación comercial entre Colombia y Venezuela
Gonzalo Capriles, presidente de la junta directiva de la Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (CAVECOL), expresó esta semana que la más reciente decisión gubernamental de cerrar la frontera por 72 horas (entre el martes 13 de diciembre y este jueves 15) se ha convertido en una medida que ha comprometido aún más el delicado equilibrio comercial que se vive en la zona.
“Cerrar la frontera así, por 72 horas, le está ocasionando un perjuicio a los comerciantes colombianos que aceptaron vender productos colombianos a los venezolanos que iban a comprar a esa zona y que pagaban en bolívares”, dijo Capriles en declaraciones ofrecidas al canal Televen y recogidas por el diario El Universal. Además, el mandatario de CAVECOL añadió: “La gente no está dispuesta a invertir en ese negocio porque hay un riesgo de que pierda su dinero en eso”.
Capriles espera que la medida dictada por el Presidente Nicolás Maduro de verdad cumpla su período establecido y que, luego de las 72 horas programadas, se proceda a abrir la frontera para que se prosiga la actividad económica de la región y las personas se puedan trasladar de un país a otro sin inconvenientes.
Las dudas que puedan nacer sobre el cumplimiento cabal de la orden presidencial tienen su base en el hecho de que ya en el año 2015 una decisión de similar índole llegó a prorrogarse por un año completo, lo cual perjudicó a gran escala a esa zona común. Tanto que, a entender del mandatario de CAVECOL, las secuelas de aquella medida todavía repercuten en la región.
Y es que, para Capriles, el asunto fronterizo debe estar basado más en la confianza que en cualquier otra cosa: “El cierre de frontera por 72 horas complica más las relaciones porque no se pueden establecer relaciones comerciales sanas si no hay confianza en que eso se va a mantener”, aseguró.
Mafias fronterizas: ¿verdad o mito?
La más reciente medida de cierre de frontera por 72 horas tomada por el Presidente Maduro tuvo su argumento en que, siempre según consideraciones del gobierno venezolano, existe una red de mafias encargadas de extraer papel moneda venezolano del territorio nacional (billetes de 100 en su gran mayoría) y que estarían operando desde ciudades como Cúcuta, Cartagena, Maicao o Bucaramanga. Para Capriles, esto es tanto reprochable (CAVECOL no apoya este tipo de actividades ilícitas) como incomprobable: “Nosotros no tenemos información sobre esto y, de hecho, el Gobierno ha dado solo alegatos de que eso existe. Pero no ha dado pruebas, ni ha incriminado a nadie por supuestamente tener esas cantidades de billetes que dicen”, puntualizó.
Además, Capriles finalizó diciendo que la respuesta policial y militar que el gobierno venezolano le está dando al asunto en la frontera no es la más adecuada: “La Cámara cree que adoptar medidas policiales o militares como es el cierre de la frontera para atender problemas que tienen raíz económica no tiene sentido”, dijo, y concluyó: “Parece que no hay una política clara en materia monetaria por parte del gobierno venezolano”.
