Llega a carteleras el ‘Joker’ de Joaquín Phoenix
Este fin de semana llega a las carteleras Joker, una cinta que rompe el molde repetido hasta la saciedad por la industria y decide enfocarse ya no tanto en el bueno y el que lucha por la justicia sino, por el contrario, en el villano. Esta, contra todo pronóstico, es una película que se detiene a entender los motivos de los malos.
En Joker, según explica Yolimer Obelmejías para El Universal, el tándem formado por Joaquín Phoenix, Todd Phillips y Scott Silver (protagonista, director y guionista, respectivamente) presentan en 1981 a Arthur Fleck, el dedicado hijo de una madre que intenta sobreponerse a una enfermedad que hace que no pueda contener una histérica risa mientras intenta tener éxito como payaso y comediante.
¿Y eso es todo? No. El crew va más allá y, a lo largo de 123 minutos, le plantea al espectador las consecuencias de lo que puede pasar si alguien con un trastorno psiquiátrico es burlado, golpeado, injuriado, maltratado, sometido al escarnio público y apartado por el Estado y la sociedad.
Específicamente, Phoenix no se quedó en la superficie cuando decidió explorar en la mente y en los sentimientos del antagonista de Batman. No sólo se transformó físicamente (adelgazó 20 kilos siendo un hombre que mide 1,73 centímetros) sino que hasta decidió mantener distancia con Robert De Niro, quien interpreta al presentador de televisión Murray Franklin en la cinta y se resistió todo lo que pudo a la tradicional lectura de guion.
El histrión aceptó el reto de darle su propio toque a un personaje que en el pasado interpretaron César Romero, Jack Nicholson, Heath Ledger y Jared Leto… y lo logró. Joker es la rendija por la que Phoenix permite ver a los amantes de las historias de DC Comics cómo las cosas no son blancas o negras, sino que también hay grises que hacen posible entender cómo un ser herido decide poner fin a las desgracias que han colmado su vida y convertirse en un monstruo o en justiciero (según los ojos que miren) que desafía lo políticamente correcto, aunque en el camino se lleve por delante a quien sea.

La actuación del intérprete nativo de Puerto Rico, ganador del Globo de Oro, el SAG, el Bafta, y el galardón al Mejor Actor en el Festival de Cannes, es tan extraordinaria que muy pronto podría sumar a ese palmarés el Óscar, estatuilla que le fue negada por sus roles en Gladiador, Walk The Line y The Master.
Los cinéfilos deberán estar muy atentos, porque Joker sirve para despejar algunas dudas sobre la responsabilidad que se le ha adjudicado al alter ego de Arthur Fleck en uno de los crímenes más sonados de Ciudad Gótica.
La producción, que conquistó en Venecia el León de Oro a la Mejor Película, también pondrá sobre la mesa el debate sobre el impulso que le da la televisión a un individuo a todas luces desequilibrado.
