‘It: Chapter 2’ finalmente aterriza en los cines… ¿superará a la primera entrega?
La cinta de terror ‘It: Chapter 2’ se estrena este fin de semana en las carteleras de medio mundo y, ya de entrada, lo hace con la responsabilidad de estar a la altura de ‘It’ (2017), la aclamada primera parte de esta particular franquicia (basada en la novela de Stephen King) que llegó a convertirse en la película más taquillera en su género en la historia.
¿Lo logra? De acuerdo a una crítica publicada por el portal Hipertextual, sí y no. Eso, porque el director Andy Muschietti entrega un producto que parece igual, pero es distinto en todo sentido.
Un regreso triste (pero con humor y mucha psicología) a Derry
La película, dice la reseña firmada por Ana Pastor, hace un buen trabajo sembrando una sensación de desprotección en el espectador y, cómo no, presentando qué ha sido de los seis miembros del Club de los Perdedores 27 años después, reuniéndolos y sentando las bases de lo que conforma en sí misma la trama.
Jessica Chastain (Beverly), James Ranson (Eddie), James McAvoy (Bill), y Bill Hader (Richie) se echan la película al hombro desde el vamos, con especial énfasis en este último, quien es todo un descubrimiento y tour-de-force por tanto y cuanto su personaje lleva una de las mayores cargas emocionales de la historia.
Un dato curioso que no ayuda mucho a la película es Bill Skarsgård como Pennywise, quien se ve menos impresionante y sorpresivo. En 27 años, el payaso no ha aprendido muchos trucos nuevos. No es tan aterrador. Claro, eso intencional porque las cosas que asustan a un niño ya no lo hacen cuando este se hace mayor.
Pennywise, en esta segunda entrega de la franquicia, da realmente miedo a los ahora adultos protagonistas por lo que puede recrear: sus mayores temores y secretos mejor escondidos. El payaso mira a través de ellos y los reduce a la cualidad que más les aterroriza: el gordo, el gay, el tartamudo, la zorra…

Dice Hipertextual que ‘It: Chapter 2’ también tiene mucho más humor, y que hay escenas en que al mismo tiempo se te eriza la piel y te ríes. La balanza entre estos dos sentimientos está relativamente bien equilibrada y acompañada, por cierto, por una nueva maravilla de Benjamin Wallfisch en la banda sonora.
¿Lo dicotómico de todo? Que la cinta es igualmente una versión más triste de la primera, en la que las consecuencias, físicas y psicológicas de lo que ocurre tienen mucho más peso. Los traumas están mejor escondidos y es más difícil superarlos, casi como una metáfora de lo que significa el paso a la edad adulta.
Y a pesar de esto último, ‘It: Chapter 2’ tiene problemas de falta de ritmo en la primera hora de metraje y hasta padece de una falta de equilibrio en sus intentos de mostrar terror explícito y psicológico a la vez. A veces, explica la crítica, hay un exceso de criaturas grotescas que no aportan nada.
Finalmente está el tema del metraje total de la película: ¡Casi tres horas! Eso es un tiempo considerable para una película que para muchos va a requerir más de un visionado. El primero para averiguar qué pasa y llevarse los sustos pertinentes, y el segundo para disfrutarla de verdad y recrearse en los pequeños detalles que conforman Derry.
