20/06/2024

Los pies planos, su causa y tratamiento

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pies plano de una persona que realiza ejercicios para su tratamiento

Los pies planos son una condición común que afecta a un porcentaje significativo de la población. Aunque a menudo es asintomática, puede causar molestias y problemas en algunas personas. 

Contenido

¿Qué son los pies planos y cómo se reconocen?

Este tipo de pie se caracteriza por la ausencia del arco plantar, haciendo que la planta del pie toque casi o completamente el suelo al estar de pie. 

Es difícil establecer una cifra exacta, pero algunas estimaciones sugieren que entre un 20% y un 30% de la población puede tener pies planos. El porcentaje llega a aumentar hasta un 44% en el caso de los pies planos en bebés y niños, pero a menudo se corrige con el crecimiento natural. 

Principales síntomas del pie plano

Aunque muchas personas con pies planos no experimentan síntomas y llevan vidas completamente normales y activas, otras pueden enfrentarse a una variedad de signos y molestias asociados. Los síntomas varían dependiendo de la severidad y de factores individuales como el nivel de actividad, el peso y la presencia de condiciones subyacentes. Entre los más comunes se incluyen:

  • Dolor en el pie plano. Es probablemente el síntoma más común. El dolor puede localizarse en el arco del pie o en el talón y a menudo se exacerba por periodos prolongados de pie o actividad física.
  • Fatiga en los pies. Las personas pueden notar que sus pies se cansan con rapidez, especialmente después de estar de pie mucho tiempo o después de realizar actividades físicas.
  • Dolor en rodillas y caderas. Debido a la alteración en la alineación de las piernas que puede provocar la falta de arcos en los pies, es común experimentar dolor de rodilla por pie plano, así como de cadera, ya que estas áreas pueden coger más tensión al caminar o correr.
  • Molestias en la parte baja de la espalda. Del mismo modo, la alineación impactada puede extenderse hasta la parte baja de la espalda, causando dolor o molestias.
  • Dificultad para realizar algunas actividades. Pueden limitar la capacidad para realizar ciertas actividades, especialmente aquellas que involucran correr o saltar, debido al dolor o la incomodidad que generan.
  • Pies hinchados. La hinchazón a lo largo del interior del pie o en el tobillo puede ser otro signo de pies planos, particularmente después de estar de pie o caminar.
  • Cambio en la marcha. Algunas personas pueden desarrollar lo que se conoce como marcha pronadora, donde los pies se inclinan hacia adentro al caminar. Esto puede ser visible en el desgaste desigual del calzado.

Es importante destacar que la presencia de uno o más de estos síntomas no confirma definitivamente la existencia de pies planos, ya que otros trastornos y condiciones pueden causar síntomas similares. Por este motivo es recomendable consultar a un podólogo para un diagnóstico preciso y discutir las opciones de tratamiento.

Causas de los pies planos

Las causas abarcan una amplia gama de factores, incluidas las condiciones genéticas, adquiridas y relacionadas con el estilo de vida. Entenderlas es fundamental para el diagnóstico específico y el planteamiento de un tratamiento efectivo. 

Causas genéticas

Algunas personas nacen con una predisposición a desarrollar esta condición, debido a su herencia genética. Esto puede manifestarse como una ausencia del arco plantar desde el nacimiento (pie plano congénito) o como un arco que se desarrolla inicialmente, pero se colapsa con el tiempo debido a debilidades estructurales inherentes en los ligamentos y tendones del pie.

Causas adquiridas

Varias condiciones médicas y factores externos pueden conducir al desarrollo de pies planos más tarde en la vida, incluyendo:

  • Lesiones. Traumatismos que dañan los músculos, tendones o ligamentos del pie.
  • Enfermedades reumatoides. Condiciones como la artritis reumatoide pueden causar inflamación y daño en los tendones del pie, llevando a cambios estructurales.
  • Obesidad. El exceso de peso pone presión adicional sobre los arcos del pie, pudiendo eventualmente causar su colapso.
  • Enfermedades del sistema nervioso o muscular. Condiciones como la distrofia muscular o la parálisis cerebral pueden afectar la musculatura del pie, alterando su estructura y función.
  • Desgaste y envejecimiento. Con el tiempo, el desgaste natural puede debilitar los tendones y ligamentos del pie, llevando al desarrollo de pies planos en adultos mayores.

Factores relacionados con el estilo de vida

Además de las causas genéticas y adquiridas, ciertas prácticas y hábitos pueden influenciar el riesgo de desarrollar esta patología:

  • Uso de calzado inadecuado. Zapatos con soporte insuficiente, especialmente durante la infancia cuando los pies están desarrollándose, pueden contribuir a su desarrollo.
  • Falta de ejercicio. La actividad física fortalece los músculos que soportan los arcos del pie. La inactividad puede llevar a la debilidad de estos músculos.

Tipos de pies planos

Los pies planos pueden clasificarse en diferentes tipos según diversas características, incluyendo la causa, la flexibilidad del arco, y si la condición es adquirida o congénita. A continuación, se detallan los tipos más comunes. 

Pie plano flexible

Es el tipo de pie plano más común, caracterizado por la presencia de un arco cuando la persona no está parada (por ejemplo, sentada o acostada), que luego se aplana al ponerse de pie. La flexibilidad del arco suele indicar que los ligamentos y tendones aún pueden soportar el pie, pero ceden bajo el peso corporal.

Pie plano rígido

A diferencia de los anteriores, los pies planos rígidos presentan un arco colapsado independientemente de si la persona está de pie o no. A menudo se produce a causa de una malformación ósea o una enfermedad subyacente, como la artritis, y puede ser más dolorosa y debilitante que los pies planos flexibles. En estos casos se requiere una evaluación más detallada para determinar el mejor tratamiento.

Pie Plano congénito vs. adquirido

Además, se pueden clasificar como congénitos o adquiridos:

  • Congénitos. Algunas personas nacen con pies planos debido a la genética o a condiciones presentes desde el nacimiento. En los niños, los pies planos flexibles son bastante comunes y, en muchos casos, el arco se desarrolla con el tiempo a medida que crecen los músculos y ligamentos del pie.
  • Adquiridos. Los pies planos adquiridos se desarrollan durante la vida de una persona debido a factores externos o condiciones de salud que afectan la estructura o funcionalidad del pie. Estos incluyen lesiones, obesidad, desgaste debido al envejecimiento, o complicaciones de enfermedades como la diabetes.

Diagnóstico 

El diagnóstico de los pies planos involucra una combinación de evaluaciones físicas y, en algunos casos, pruebas de imagen para determinar la causa subyacente y la severidad de la condición. Un enfoque detallado en el proceso diagnóstico es crucial para asegurar que el tratamiento sea adecuadamente dirigido para cada persona. El proceso es el siguiente: 

  • Evaluación clínica. Incluye un examen físico y una revisión de la historia médica del paciente. Durante el examen físico, el traumatólogo o el podólogo observan la estructura del pie tanto en reposo como en actividad. Esto permite no sólo identificar la ausencia de un arco al poner peso sobre el pie, sino también evaluar la flexibilidad del arco y la funcionalidad del pie. También se pueden realizar una serie de pruebas para evaluar la fuerza muscular, la alineación del pie y la pierna y la gama de movimiento. Es especialmente importante para distinguir entre los tipos (flexibles versus rígidos) y para identificar cualquier anormalidad subyacente que pueda requerir atención.
  • Pruebas de Imagen. En algunos casos, el médico puede solicitar pruebas de imagen adicionales para obtener una vista detallada de la estructura ósea y de los tejidos blandos del pie. Estas pruebas pueden incluir:
  • Rayos X. Proporcionan imágenes de los huesos del pie y pueden ayudar a identificar cambios en la forma de los huesos.
  • Resonancia magnética (MRI). Ofrece imágenes detalladas de los tejidos blandos del pie, incluyendo músculos, tendones y ligamentos. Esto es particularmente útil para diagnosticar problemas que no se ven en los rayos X, como desgarros en tendones o ligamentos.
  • Tomografía computarizada (TC). Combina múltiples imágenes de rayos X tomadas desde diferentes ángulos para crear una imagen tridimensional. Puede ser útil para evaluar la estructura ósea del pie en mayor detalle.

Estas pruebas de imagen ayudan a excluir otras condiciones que pueden causar síntomas similares, como fracturas por estrés o artritis, y permiten una evaluación más completa de la condición.

Además de la evaluación física y las pruebas de imagen, el médico puede considerar factores como la edad del paciente, el nivel de actividad, y la presencia de dolor o molestias al desarrollar un plan de diagnóstico. 

Tratamiento del pie plano

El tratamiento de los pies planos se personaliza según la severidad de los síntomas, la presencia de condiciones subyacentes y las necesidades individuales de cada paciente. Mientras que algunos casos pueden no requerir tratamiento si no hay síntomas asociados, otros pueden beneficiarse de una variedad de enfoques terapéuticos para aliviar el dolor y mejorar la funcionalidad del pie. Estas son algunos ejemplos de cómo corregir los pies planos

  • Soporte y calzado adecuado. Una de las recomendaciones más inmediatas incluye el uso de zapatos con un buen soporte de arco y una suela rígida. Puede proporcionar la estabilidad y el soporte necesarios para reducir la tensión en el arco y aliviar los síntomas.
  • Plantillas. Las plantillas ortopédicas personalizadas son una opción de tratamiento común. Se diseñan específicamente para adaptarse a la forma del pie del paciente, proporcionando soporte al arco y distribuyendo el peso de manera más uniforme al caminar o estar de pie. Las plantillas para pie plano pueden ayudar a corregir la pronación excesiva (rotación hacia adentro del pie) y a aliviar la presión en las áreas dolorosas.
plantilla para corregir el pie plano
  • Fisioterapia. Puede ser útil para fortalecer los músculos del pie y mejorar el rango de movimiento. Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento pueden ayudar a mantener la flexibilidad y apoyar la estructura del pie. La terapia física también puede incluir técnicas de movilización y masajes para mejorar la función y aliviar el dolor.
  • Modificaciones en el estilo de vida. Para los pacientes cuya patología está relacionada con el peso u otros factores modificables, las recomendaciones pueden incluir la pérdida de peso y el aumento de la actividad física general. Estas medidas pueden reducir la presión sobre los pies y mejorar los síntomas de los pies planos.
  • Medicación. En casos donde se experimenta dolor significativo, se pueden recomendar medicamentos para aliviar el dolor y reducir la inflamación, como los antiinflamatorios no esteroides (AINEs).
  • Cirugía. La cirugía para los pies planos generalmente se reserva para casos en los que las medidas conservadoras no han aliviado el dolor o en situaciones en las que hay deformidades estructurales significativas. Los procedimientos quirúrgicos pueden incluir la reconstrucción de los tendones y ligamentos, la corrección del alineamiento óseo, o la fusión de ciertas articulaciones para mejorar la estabilidad del arco.

Diferencia con los pies cavos

La principal diferencia entre los pies planos y los pies cavos radica en la estructura y formación del arco del pie. Mientras que los planos se caracterizan por la reducción o ausencia del arco plantar, haciendo que la mayor parte o toda la planta del pie toque el suelo al estar de pie, los pies cavos presentan el efecto contrario, un arco marcadamente elevado, incluso en posición de carga de peso.

  • Estructura del arco. En los planos el arco está colapsado o muy bajo, lo que puede ser visible cuando una persona está de pie. Esto puede llevar a un mayor estrés y presión en otras partes del pie. En los cavos el arco es muy alto y no se aplana con el peso, lo que puede resultar en una distribución desigual del peso sobre el pie y, muchas veces, en una superficie de apoyo reducida durante la marcha.
  • Causas. En los planos pueden variar desde factores hereditarios, debilitamiento de los tendones con la edad, obesidad, hasta lesiones. En muchos casos, los pies planos se desarrollan por una combinación de múltiples factores. Los pies cavos a menudo están asociados con trastornos neuromusculares, como la distrofia muscular o la polineuropatía. Sin embargo, también pueden ser idiopáticos o derivar de condiciones genéticas.
  • Síntomas y complicaciones. Los síntomas de los planos varían ampliamente; algunas personas no experimentan molestias, mientras que otras pueden tener dolor en los pies, tobillos y rodillas. Incluso puede aparecer dolor de espalda por pie plano, debido a la alteración de la alineación normal del cuerpo. Por su parte, los pies cavos a menudo conducen a síntomas como dolor y rigidez en el pie, dificultades para caminar o encontrar calzado cómodo, y un mayor riesgo de esguinces de tobillo debido a la inestabilidad.
  • Tratamiento. En el caso de los pies cavos, el tratamiento puede incluir dispositivos ortopédicos para mejorar la distribución del peso y reducir la presión sobre el arco elevado, junto con fisioterapia centrada en la flexibilidad y fuerza muscular.
infografía sobre los tipos de pie que existen

Diferencia con los pies valgos

Es importante no confundir los pies planos con los pies valgos, ya que muchas veces estas condiciones pueden aparecer juntas. El término pie valgo se refiere específicamente a la alineación del pie en la que el talón se inclina hacia fuera, provocando que el tobillo se desplace hacia adentro. Así, afecta la manera en que se alinean el tobillo y el talón, modificando la distribución del peso corporal en el pie y, potencialmente, alterando la marcha. A menudo se asocia con una pronación excesiva del pie (donde el pie gira hacia adentro), lo que puede contribuir al desarrollo o agravamiento de los pies planos, pero por sí mismo, es una condición distinta.

Para corregir el pie valgo en un adulto generalmente se busca un enfoque multidisciplinario que puede incluir tratamientos conservadores y, en algunos casos, procedimientos quirúrgicos. En términos conservadores, se pueden usar plantillas ortopédicas personalizadas para corregir la alineación del pie y proporcionar soporte. El uso de calzado adecuado también es importante para estabilizar el pie. Además, se pueden recomendar ejercicios específicos para fortalecer los músculos y mejorar la estabilidad del tobillo y el pie

En casos más severos o cuando los tratamientos conservadores no son efectivos, se pueden considerar procedimientos quirúrgicos como osteotomías (cortar y reposicionar los huesos) o artrodesis (fusión de articulaciones) para corregir la deformidad y restaurar la función normal del pie. La elección del tratamiento depende de la gravedad de la deformidad, los síntomas del paciente y otros factores individuales. Es importante elegir el mejor tratamiento, para evitar las consecuencias del pie valgo. 

Consecuencias si no se tratan los pies planos

La falta de tratamiento adecuado de los pies planos, especialmente en casos donde hay síntomas significativos, puede llevar a una serie de consecuencias a mediano y largo plazo, afectando no solo la salud de los pies sino también la alineación y funcionamiento del sistema musculoesquelético en general. Las principales son: 

  • Desarrollo de dolor crónico. La alteración en la estructura normal del arco del pie puede generar un aumento de la presión y el estrés en áreas específicas del pie y, como resultado, conducir al desarrollo de dolor crónico. Puede extenderse desde la planta del pie hacia los tobillos, las rodillas, las caderas e incluso la espalda baja debido a la alteración de la alineación normal y la distribución del peso del cuerpo.
  • Alteraciones en la marcha y postura. Esta patología puede llevar a cambios compensatorios en la forma de caminar de una persona, que pueden incluir alteraciones en el patrón de pisada y en la postura general. Pueden llevar a un desequilibrio muscular y aumentar el riesgo de lesiones en otras partes del cuerpo, incluyendo esguinces, desgarros musculares y problemas de espalda.
  • Desarrollo de otras condiciones del pie. La falta de tratamiento adecuado puede incrementar el riesgo de desarrollar otras condiciones relacionadas con los pies, como fascitis plantar, tendinitis, espolones calcáneos y bursitis. Estas condiciones pueden agravar el dolor y la incomodidad, limitando aún más la movilidad y la capacidad para realizar actividades diarias.
  • Problemas articulares. Con el tiempo, la pronación excesiva y la alteración de la alineación normal del pie y el tobillo pueden llevar al desgaste de las articulaciones afectadas. Esto puede aumentar el riesgo de desarrollar artritis en los tobillos, las rodillas y, potencialmente, en las caderas y la espalda baja.
  • Limitaciones en la actividad física. El dolor y la incomodidad asociados con los pies planos no tratados pueden hacer que las actividades físicas, especialmente aquellas que implican correr o caminar largas distancias, sean difíciles o incluso imposibles de realizar. Esto puede tener un impacto negativo en la calidad de vida y contribuir al desarrollo de problemas de salud relacionados con un estilo de vida sedentario.

Si crees que puedes tener los pies planos es bueno que acudas al especialista para que diagnostiquen tu patología. Tienes varias opciones, puedes ir al traumatólogo o si lo prefieres, al podólogo para que te realice un estudio de la pisada. Entra en SaludOnNet y descubre los profesionales que pueden hacerte esta prueba, sin esperas y a unos precios muy competitivos. 

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