12/07/2024

Labio leporino y paladar hendido: causas, diagnóstico y tratamiento – Blog SaludOnNet

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labio leporino

El labio leporino y el paladar hendido son malformaciones congénitas que afectan al desarrollo del rostro y la boca de los bebés. Estos trastornos craneofaciales, que influyen en el desarrollo normal de los tejidos faciales en el feto durante el embarazo, se denominan fisuras labio palatinas. Las padecen un número considerable de niños en todo el mundo y pueden tener un impacto significativo no solo en la apariencia física, sino también en su salud y desarrollo. 

Contenido

¿Qué es el labio leporino y qué es el paladar hendido?

El labio leporino, también conocido como fisura labial, es una malformación en la que hay una abertura o hendidura en el labio superior, generalmente en uno o ambos lados. Puede ser pequeña o extenderse desde el labio hasta la nariz, lo que afecta la apariencia estética y puede dificultar actividades vitales como la alimentación y el habla

El paladar hendido, también conocido como fisura palatina, es una malformación en la que hay una abertura en el paladar blando, el techo de la boca. Puede ser parcial o completa, y puede extenderse desde el paladar blando hasta el paladar duro y afectar la unión entre la boca y la nariz. El paladar hendido también puede tener un impacto en la alimentación, el habla y la salud auditiva.

Causas del labio leporino y el paladar hendido

Las causas del paladar hendido y el labio leporino no se conocen completamente, pero se cree que hay una combinación de factores genéticos y ambientales involucrados. Algunos estudios sugieren que existe una predisposición genética, y que ciertos factores ambientales, como el consumo de tabaco, el alcohol y algunos medicamentos durante el embarazo, pueden aumentar el riesgo de desarrollar estas malformaciones.

  • Factores genéticos. Se ha descubierto que existen ciertos genes que están asociados con un mayor riesgo de desarrollar estas afecciones. Pueden heredarse de uno o ambos progenitores, aumentando la predisposición del bebé a tener esta condición. Además, se ha observado una mayor incidencia en ciertos grupos étnicos, lo que sugiere una predisposición genética específica en estas poblaciones. Por ejemplo, los asiáticos y los indígenas tienen mayores prevalencias, en comparación con otros grupos étnicos.
  • Factores ambientales.  La exposición a ciertos teratógenos como el tabaco, el alcohol y ciertos medicamentos, se ha asociado con un mayor riesgo en el feto. Asimismo, las carencias nutricionales y la falta de ácido fólico durante el embarazo también pueden aumentar las posibilidades de que se produzcan estas malformaciones.

Es importante destacar que la fisura labio palatina puede variar en su gravedad y extensión. En los casos más severos, ambos trastornos pueden estar presentes al mismo tiempo.

Tipos de paladar hendido y labio leporino

Existen diferentes tipos de labio leporino y paladar hendido, que varían en su gravedad y ubicación. Los más comunes son:

  • Labio leporino unilateral. Una fisura en un solo lado del labio superior.
  • Labio leporino bilateral. Fisuras en ambos lados del labio superior.
  • Paladar hendido blando. Una fisura en el paladar blando.
  • Paladar hendido duro y blando. Fisuras en el paladar duro y el paladar blando, que pueden estar conectadas.

Síntomas de labio leporino y paladar hendido

Estas anomalías pueden presentarse de forma aislada o en combinación y no están directamente asociadas a trastornos específicos. No obstante, pueden causar una serie de problemas y complicaciones para quien las padece. 

Los síntomas pueden variar ampliamente dependiendo de la gravedad de la anomalía. Algunos de los más comunes incluyen:

  • Fisura visible en el labio superior, que puede ser unilateral o bilateral, dando sensación de labio partido.
  • Abertura en el paladar duro y/o blando, que puede dificultar la alimentación y la succión.
  • Problemas en el habla, como dificultad para articular ciertos sonidos y patrones vocales.
  • Infecciones frecuentes en los oídos debido a la falta de protección adecuada entre la cavidad oral y la nasal.
  • Problemas dentales, como dientes mal alineados y maloclusión.
  • Problemas de audición debido a las infecciones recurrentes y la estructura anormal de la cara y los oídos.
  • Problemas respiratorios, ya que la abertura en el paladar puede dificultar la respiración nasal normal.

Pruebas de diagnóstico

La detección temprana y el diagnóstico preciso de estas anomalías son fundamentales para garantizar un tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida del paciente. Para ello, se utilizan diversas pruebas y técnicas de diagnóstico que permiten evaluar la extensión y la gravedad de la malformación.

El diagnóstico del labio leporino y el paladar hendido se realiza generalmente poco después del nacimiento del bebé, mediante un examen clínico de un equipo médico especializado. Este incluye una exploración del médico y la realización de pruebas complementarias para evaluar la extensión exacta de las malformaciones. No obstante, se puede ver el labio leporino en ecografía 4D antes del nacimiento, durante el desarrollo del embarazo. 

El diagnóstico de estas afecciones incluye: 

  • Examen físico. Realizado por un profesional de la salud especializado en malformaciones craneofaciales. El médico examina cuidadosamente la boca, el paladar y la nariz del paciente en busca de anomalías evidentes.
  • Pruebas de imagen. Incluyen radiografías, ecografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas. Estas imágenes proporcionan una visión detallada de los tejidos internos, permitiendo al médico evaluar la forma y la función de los diferentes elementos de la boca y el paladar del paciente.
  • Examen genético. Puede ayudar a identificar posibles causas genéticas subyacentes de la malformación. Esto puede ser útil tanto para el diagnóstico como para el asesoramiento genético a las familias, en los casos de labio leporino hereditario.
  • Pruebas de audición para evaluar posibles problemas de audición asociados con estas malformaciones. Esta prueba se realiza solo en algunos casos, para comprobar que las anomalías en la estructura de la boca y el paladar no afecten a la audición y el desarrollo del habla.

Tratamiento del labio leporino y el paladar hendido

El tratamiento del paladar hendido y el labio leporino generalmente requiere de un enfoque multidisciplinar que incluye cirujanos plásticos, foniatras, ortodoncistas y otorrinolaringólogos, entre otros especialistas. Puede realizarse en diferentes etapas a lo largo de la infancia y la adolescencia del niño. Un correcto diagnóstico permite planificar el tratamiento adecuado y establecer un plan de acción.

El objetivo principal es aumentar la función respiratoria, de alimentación y del habla, y también mejorar la estética facial del niño. Es decir, restaurar la función y la apariencia normal de los tejidos afectados y minimizar las complicaciones asociadas.

Cirugía del labio leporino y paladar hendido

La cirugía reconstructiva es el tratamiento principal para corregir estas malformaciones. Se trata de modificar la separación del labio, el paladar blando y/o el paladar duro, así como la reconstrucción de los músculos y tejidos dañados. La intervención quirúrgica del labio leporino generalmente se lleva a cabo en los primeros meses de vida del bebé, mientras que la cirugía del paladar hendido se realiza cuando el niño tiene aproximadamente entre 9 y 18 meses de edad. 

Durante la cirugía, el médico reconstruye los tejidos y cierra la abertura en el labio y/o el paladar. En el caso del labio leporino, los cirujanos plásticos unen los bordes de los labios para cerrar la separación y reconstruir el contorno normal del labio. 

En la cirugía del paladar hendido, los cirujanos unen los tejidos del paladar para crear una barrera sólida entre la boca y la cavidad nasal. En algunos casos más complejos pueden ser necesarias múltiples cirugías a lo largo de la infancia y adolescencia para obtener los mejores resultados posibles.

Después de la cirugía, el paciente requiere atención postoperatoria para garantizar una recuperación exitosa. Esto puede incluir cambios en la alimentación, terapia del habla y cuidados especiales para asegurar la correcta cicatrización de las heridas.

Labio leporino antes y después de la cirugía

Después de la cirugía, se observan notables mejoras en los pacientes con labio leporino. La primera operación generalmente se realiza cuando el bebé tiene entre 2 y 3 meses de edad y consiste en cerrar la abertura en el labio. A medida que el niño crece, puede ser necesario realizar cirugías adicionales para corregir otros aspectos del labio leporino, como el paladar hendido.

Conforme el paciente se recupera de la cirugía, se nota una mejora considerable en la función de la boca y la apariencia facial. La capacidad para alimentarse adecuadamente y hablar correctamente mejora significativamente. Además, se reduce el riesgo de infecciones del oído y problemas dentales. 

La cirugía reconstructiva del labio leporino no sólo brinda beneficios funcionales, sino también emocionales. Los niños que se someten a esta cirugía pueden sentir una mejora en su autoestima y pueden disfrutar de una vida más plena y sin complejos relacionados con su apariencia.

El pronóstico para los niños con estas malformaciones en general es bueno, especialmente si reciben un tratamiento adecuado y oportuno. Con el tiempo, es probable que experimenten una mejora significativa en la apariencia facial, el desarrollo del habla y la función respiratoria y de alimentación.

Prevención del labio leporino y paladar hendido

La prevención comienza antes del embarazo. Es esencial que las mujeres en edad fértil mantengan una buena salud general y sigan una dieta equilibrada y nutritiva. Se recomienda consumir una variedad de frutas y verduras frescas, proteínas magras y granos enteros para asegurar una ingesta adecuada de nutrientes esenciales como el ácido fólico, el hierro y el zinc. Estos nutrientes son fundamentales para el desarrollo adecuado del feto.

Además, es importante evitar fumar, consumir alcohol y drogas durante el embarazo, ya que se ha demostrado que aumentan el riesgo.

Asimismo, es esencial que las mujeres en edad fértil tomen suplementos de ácido fólico antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo. El ácido fólico es esencial para el correcto desarrollo del tubo neural del feto, y su deficiencia ha sido asociada con un mayor riesgo de que el bebé tenga malformaciones.

Además, hay que mantener una buena higiene bucal durante el embarazo y evitar infecciones bucales. Por lo tanto, se recomienda cepillarse los dientes dos veces al día, usar hilo dental y visitar regularmente al dentista para detectar y tratar cualquier problema oral.

En el caso de tener antecedentes familiares, es recomendable consultar con un genetista antes de planificar un embarazo. Un profesional genético puede evaluar el riesgo específico y brindar orientación sobre las medidas preventivas adicionales que se pueden tomar.

Si tienes preocupaciones sobre el labio leporino y/o el paladar hendido en tu hijo, te recomendamos buscar el asesoramiento de un especialista en cirugía craneofacial pediátrica, quien podrá proporcionarte información más detallada y personalizada. En SaludOnNet contamos con cirujanos maxilofaciales dispuestos a ayudarte en lo que necesites, sin esperas y a unos precios muy asequibles. Ahora puedes comprar una consulta de cirugía maxilofacial desde 26 euros. 

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