21/05/2024

Beneficios de la fisioterapia en el agua

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La natación es uno de los ejercicios más completos que existen. Reduce los niveles de estrés, ayuda a mantener a tono la musculatura y es un deporte de bajo impacto, muy recomendable para las articulaciones. Además, son muchas las disciplinas que se pueden practicar en el agua, además de nadar en los diferentes estilos que existen (crol, braza, espalda y mariposa). Aeróbic, pilates o aquagym se han puesto muy de moda en los últimos años por los beneficios que reportan. También la hidroterapia.

Las múltiples ventajas del agua han hecho que los fisioterapeutas lo utilicen como medio rehabilitador.

Contenido

¿Qué es la Hidroterapia?

La hidroterapia es una técnica terapéutica que utiliza el agua como herramienta principal para tratar diversas afecciones y promover la salud en general. Esta forma de fisioterapia acuática ha demostrado ser efectiva en el alivio del dolor y en la mejora del funcionamiento físico en muchos pacientes.

Así, los fisioterapeutas recomiendan este tratamiento para la recuperación de lesiones en músculos y articulaciones y también en pacientes crónicos con patologías de traumatología, reumatología o neurología.  

H3: Beneficios de la hidroterapia

La terapia acuática tiene diversos beneficios para la salud y se ha utilizado durante siglos en diversas culturas, tanto para la rehabilitación como para el bienestar general. Sus propiedades terapéuticas hacen que sea una opción muy recomendada para pacientes con problemas musculoesqueléticos, reumatológicos, neurológicos y respiratorios. Los principales beneficios son: 

  • Reduce la carga sobre las articulaciones. El hecho de que el agua soporte parte del peso corporal del paciente alivia la presión sobre las articulaciones, lo que facilita la realización de ejercicios y movimientos sin dolor. Esto es especialmente beneficioso para personas con artritis, lesiones en las articulaciones o sobrepeso, ya que les permite ejercitar sin dolor y con menor riesgo de lesiones.
  • Ayuda a mejorar la resistencia muscular y cardiovascular. El agua ofrece una resistencia natural que ayuda a fortalecer los músculos y a mejorar la capacidad cardiovascular. Es particularmente útil para pacientes en proceso de rehabilitación después de una cirugía o lesión. Los ejercicios en el agua permiten trabajar los músculos de forma segura y efectiva, evitando el impacto que se produce al hacer ejercicio en tierra firme.
  • Alivia el dolor. El agua caliente puede ayudar a relajar los músculos y disminuir la sensación de dolor. Por otro lado, el agua fría puede reducir la inflamación y aliviar el dolor asociado a lesiones agudas. En general, la temperatura del agua utilizada en la hidroterapia se adapta a las necesidades específicas de cada paciente y condiciones particulares.
  • Mejora la movilidad y la flexibilidad. El agua reduce la fuerza de gravedad, lo que facilita la realización de movimientos y ejercicios que de otra manera podrían resultar difíciles o imposibles. Esto es especialmente beneficioso para personas con enfermedades degenerativas, como la artritis o el Parkinson, que afectan la movilidad y la coordinación.

Asimismo la rehabilitación acuática también tiene beneficios específicos para bebés y niños

  • Hidroterapia para bebés. Es especialmente útil para estimular el desarrollo neuromotor, fortalecer los músculos y promover la relajación. El agua crea un ambiente tranquilo y seguro que facilita el tratamiento y mejora la calidad de vida de los más pequeños.
  • Niños mayores.  La hidroterapia infantil puede ser beneficiosa para el tratamiento de trastornos de movilidad, trastornos neuromusculares y afecciones respiratorias.

Riesgos y contraindicaciones de la hidroterapia

A pesar de los numerosos beneficios que la hidroterapia puede brindar, existen algunas contraindicaciones que es importante tener en cuenta. No todas las personas son candidatas para este tipo de terapia. La hidroterapia está contraindicada en los siguientes casos: 

  • Infecciones o enfermedades de la piel. 
  • Patologías del corazón no controladas. 
  • Incontinencia fecal o urinaria. 
  • Fiebre alta. 
  • Enfermedades infecciosas contagiosas. 

Además, las personas con heridas abiertas o suturas recientes deben evitar el contacto directo con el agua.

Tipos de Hidroterapia

A lo largo de la historia, se han desarrollado varios tipos que se adaptan a las necesidades y preferencias individuales. Cada uno utiliza el agua de forma diferente, pero todos tienen en común su capacidad para mejorar la salud y el bienestar de las personas.

 Los principales tipos son: 

  • Hidromasaje. Esta técnica consiste en sumergir el cuerpo en un baño de agua caliente con chorros de agua a presión que masajean suavemente los músculos y las articulaciones. Es especialmente beneficioso para relajar los músculos tensos, aliviar el estrés y promover una sensación general de bienestar.
  • Fisioterapia acuática. Este método utiliza el agua como medio para llevar a cabo ejercicios terapéuticos. La flotabilidad del agua reduce el impacto en las articulaciones y facilita el movimiento, lo que resulta ideal para personas con lesiones, artritis u otras afecciones que dificultan la movilidad. También fortalece los músculos y mejora la resistencia cardiovascular.
  • Hidroterapia de contraste. Es una técnica que alterna entre agua caliente y agua fría para estimular la circulación sanguínea y fortalecer el sistema inmunológico. Es especialmente beneficioso para aliviar dolores musculares, reducir la inflamación y mejorar la función del sistema linfático. Se recomienda alternar entre agua caliente y fría durante varios minutos, finalizando siempre con agua fría para cerrar los poros de la piel.
  • Hidroterapia de colon.  Utiliza agua para limpiar y desintoxicar el colon. Se lleva a cabo a través de un enema o irrigación colónica, donde se introduce agua a través del recto para eliminar toxinas y residuos acumulados en el intestino grueso. Se utiliza comúnmente para tratar problemas digestivos, mejorar la absorción de nutrientes y promover una buena salud intestinal.

Hidroterapia Fría

Es una técnica terapéutica que utiliza agua fría para tratar una amplia variedad de afecciones físicas. Se basa en el principio de la vasoconstricción, donde los vasos sanguíneos se estrechan y reducen el flujo de sangre a una determinada área del cuerpo. Esto puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor en articulaciones y músculos.

Hay varias formas de realizar la hidroterapia fría. Una de las más comunes es sumergir el área afectada en agua fría durante unos minutos. También se pueden aplicar compresas frías o usar bolsas de hielo para reducir la inflamación.

Numerosos estudios respaldan su eficacia para aliviar el dolor y la inflamación muscular. Además, también se utiliza con éxito para tratar afecciones como la artritis, esguinces, torceduras y lesiones deportivas

Pero es importante destacar que no es adecuada para todas las personas. Deben evitarla las personas que tengan: 

Es importante seguir las recomendaciones de un profesional de la salud y evitar el uso de agua extremadamente fría o aplicar frío directamente sobre la piel durante largos períodos de tiempo.

Hidroterapia caliente

La hidroterapia caliente es una técnica que consiste en utilizar agua caliente como tratamiento terapéutico para aliviar dolores musculares, relajar la mente y mejorar la circulación sanguínea

Se utiliza en spas y centros de bienestar como una forma eficaz de aliviar el estrés y promover la relajación. Se ha demostrado científicamente que el calor del agua aumenta la circulación sanguínea y relaja los músculos, lo que puede aliviar el dolor y mejorar la función articular.

Es beneficiosa para las personas que sufren de artritis y otras enfermedades reumáticas. También puede ser útil para tratar lesiones deportivas. El calor del agua aumenta el flujo sanguíneo y ayuda a eliminar los productos de desecho acumulados durante el ejercicio, como el ácido láctico.

Aunque puede parecer una forma sencilla y relajante de tratamiento, es importante tener en cuenta algunas precauciones. Deben evitarla las siguientes personas: 

  • Con enfermedades del corazón.
  • Presión arterial alta.
  • Diabetes. 

Técnicas propias de la fisioterapia en el agua

Este tipo de fisioterapia utiliza diversas técnicas para rehabilitar y mejorar la funcionalidad del paciente. La flotación, la resistencia del agua, la hidroterapia y la propulsión son algunas de las más utilizadas en este ámbito.

  • Flotación. El agua permite que el paciente flote, lo que alivia la presión y el peso sobre las articulaciones y los músculos del cuerpo. Esto facilita el movimiento y reduce el dolor, permitiendo llevar a cabo ejercicios de una manera más cómoda y efectiva.
  • Resistencia del agua. El agua ofrece una resistencia natural que obliga a los músculos a trabajar más para moverse. Esto ayuda a fortalecer los músculos y mejorar la resistencia física del paciente. Además, también contribuye a mejorar la función cardiovascular, ya que el corazón debe trabajar más para enviar la sangre oxigenada a los músculos.
  • Hidroterapia con calor o frío es otra técnica destacada de la fisioterapia en el agua. Consiste en la aplicación de calor o frío a través del agua para reducir la inflamación, aliviar el dolor y promover la relajación muscular. El calor dilata los vasos sanguíneos, mejorando la circulación y favoreciendo la recuperación de lesiones. Por otro lado, el frío ayuda a reducir la inflamación y adormece la zona afectada, proporcionando alivio del dolor.
  • Propulsión en el agua es otra técnica imprescindible en este tipo de terapia. Se utiliza para mejorar la movilidad y el equilibrio. El agua permite que el paciente se desplace y realice diferentes movimientos sin someter a su cuerpo a un impacto, como sucedería en tierra firme. Esto es especialmente útil para aquellas personas con patologías crónicas o lesiones donde la carga de peso es perjudicial.

Estas técnicas deben ser realizadas por fisioterapeutas especializados, ya que es fundamental contar con un adecuado conocimiento y experiencia para obtener resultados exitosos en cada caso.

Qué patologías podemos tratar con la fisioterapia acuática

Esta fisioterapia se realiza en piscinas terapéuticas bajo la supervisión de un fisioterapeuta especializado. Por este motivo es un tratamiento ideal para tratar patologías como lumbalgias, escoliosis, hernias, esguinces, artrosis, artritis, fibromialgia o lesiones como parálisis cerebral o hemiplejias. 

Las principales patologías que se tratan son:  

  • Artritis. Esta enfermedad afecta a las articulaciones, causando dolor e inflamación. La hidroterapia para la artritis es una forma efectiva de tratar esta patología, ya que el agua caliente ayuda a relajar los músculos y disminuir el dolor.
  • Artrosis.  El agua proporciona un soporte suave y reduce el impacto en las articulaciones, lo que alivia el dolor y mejora la movilidad. La hidroterapia para la artrosis ayuda a tratar esta enfermedad degenerativa de las articulaciones. 
  • Hidroterapia para la rodilla. Este tratamiento es muy útil en las lesiones en la rodilla. Al realizar ejercicios en el agua se reduce la carga sobre la articulación, lo que facilita la rehabilitación y acelera la recuperación. También se usa la hidroterapia para el menisco ya que, al disminuir la presión sobre la articulación dañada, se consigue una recuperación más rápida y se mejora la movilidad.
  • Hidroterapia para la columna lumbar, en personas con problemas como hernias discales. El agua proporciona un ambiente de flotación que reduce la compresión en la columna y permite realizar ejercicios de fortalecimiento y estiramiento con menos molestias. También se utiliza la rehabilitación acuática para la hernia discal. 
  • Problemas en los pies. Al realizar ejercicios en el agua disminuye el peso corporal y se alivia la presión sobre los pies. La hidroterapia para los pies ayuda a mejorar la movilidad y reducir el dolor.
  • Parkinson. El agua proporciona un entorno seguro y estable. La hidroterapia para el Parkinson facilita el movimiento y mejora la coordinación.
  • Desviación de la columna. La hidroterapia para la escoliosis ayuda a tratar esta desviación de la columna vertebral. Los ejercicios realizados en el agua fortalecen los músculos de la espalda y mejoran la postura.
  • Enfermedades neuromusculares. Puede utilizarse la hidroterapia para parálisis cerebral, ya que el agua proporciona un entorno de baja gravedad, lo que facilita la movilidad y mejora la fuerza muscular.
  • Quemaduras. La hidroterapia en pacientes quemados proporciona un alivio refrescante y puede ayudar a reducir el dolor y promover la cicatrización de las heridas.
  • Hidroterapia para fibromialgia. El agua caliente ayuda a relajar los músculos y aliviar el dolor asociado con esta enfermedad.
  • Hidroterapia aplicada a la estética. El agua caliente ayuda a mejorar la circulación sanguínea y desintoxicar el organismo, lo que contribuye a una piel más saludable y rejuvenecida.

La fisioterapia en el agua o hidroterapia es un complemento a la tradicional rehabilitación combinada, que une los masajes manuales con ejercicios y el uso de aparatología. Aunque no siempre es fácil recibir tratamiento en el agua, es una técnica que se utiliza cada vez más para mejorar el estado de salud de las personas. En SaludOnNet contamos con diferentes técnicas de fisioterapia. Te invitamos a que conozcas nuestra oferta, a precios muy asequibles y con unos resultados muy satisfactorios.

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