José Manuel Olivares denuncia robo de medicinas
Representantes de la Iglesia Católica en Venezuela se encuentran muy atentos a las recientes acciones del gobierno nacional en materia de salud pública. José Manuel Olivares, diputado a la Asamblea Nacional por la Mesa de la Unidad Democrática, denuncia el robo de medicinas donadas por el clero y que estaban en los puertos del país.
Olivares, quien preside la comisión de salud del parlamento, indica que las medicinas de Caritas se desviaron al Seguro Social alegando incumplimientos en los trámites de importación. La iglesia desmiente esa tesis.
Diputados de la Asamblea Nacional que también militan en la oposición han hecho denuncias similares a las de Olivares, afirmando que el gobierno nacional se niega a recibir donaciones de medicinas del extranjero a fin de desmentir que en Venezuela haya una crisis de salud pública.
Funcionarios del Servicio Autónomo de Administración Tributaria se encargaron de entregarle el lote de medicamentos al instituto venezolano de los seguros sociales, a fin de garantizar su distribución entre la población.
Representantes del gobierno de Chile protestaron ante la comunidad internacional debido a que fue el país sureño el que entregó el donativo de medicamentos a Caritas de Venezuela para que fuese distribuido a lo largo y ancho del territorio nacional.
Nicolás Maduro, presidente de la República, no ha hecho mención alguna al caso en sus últimas apariciones públicas. Olivares denuncia que el gobierno nacional es corrupto, y prueba de ello es el robo de estos medicamentos.
Parlamentarios de la Asamblea Nacional aprobaron recientemente en el hemiciclo de sesiones la declaratoria de una crisis humanitaria en materia de salud en Venezuela. Hospitales y ambulatorios no cuentan con los medicamentos e insumos médicos necesarios para atender casos regulares y emergencias.
Olivares señala que los hospitales y ambulatorios exigen a los pacientes llevar sus propios insumos si quiere ser atendido por el personal de guardia. En los alrededores de estos centros de salud se han establecido mafias que revenden estos insumos a precios exorbitantes, con tal de obtener un lucro y de jugar con la vida de miles de pacientes de todo el territorio nacional.
Por La Lupa Digital
