¡ENTÉRATE! El test de Hidrógeno Espirado identifica la intolerancia a la lactosa
Una de las mayores y más eficientes técnicas para evaluar trastornos digestivos ligados a la ingesta de lactosa es el Test de Hidrógeno Espirado.
El presidente de MiGlobal Group, Iván Ernesto Moreno Plaza, explica que esta prueba consiste en la medición de hidrógeno en la exhalación del paciente con un Gastrolayzer, tras la administración de un azúcar que funciona como base para la aplicación que se le otorgue a esta prueba. Estos azúcares son descompuestos por las bacterias intestinales, las cuales liberan Hidrógeno; este pasa al sistema circulatorio, luego a los pulmones, y finalmente se expulsa a través de la respiración.
¿Qué se estudia con este examen?
- Intolerancia a la lactosa, fructosa-sorbitol, sacarosa y trehalosa.
- Déficit de absorción intestinal de nutrientes (D- xilosa)
- Sobre crecimiento bacteriano intestinal (glucosa, lactitol o lactulosa)
- Tiempo de tránsito orocecal (lactitol o lactulosa)
“Mediante el aumento significativo del número de partículas de hidrógeno, o no, se puede verificar si el paciente está absorbiendo y digiriendo bien los azúcares”, asegura médico gastroenterólogo José Di Gregorio, citado por Moreno Plaza.
Los especialistas destacan que la prueba no es invasiva y es un 85% confiable, y especifican que los pacientes deben ir con suficiente tiempo pues se deben tomar varias respiraciones.
Detallan además que durante la prueba el monitor de aliento utiliza boquillas de cartón desechables que se conectan a través de una pieza en T, que contiene dos válvulas unidireccionales encargadas de atrapar la muestra de aliento impidiendo a los pacientes extraer el aire de nuevo del monitor, para reducir posibles riesgos de infección cruzada.
