Inflación acaba con el poder adquisitivo en Venezuela
Productos básicos como el arroz ya no se comen en la mesa de los venezolanos.
Expertos al servicio del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros revelan las cifras sobre el costo de la vida que mantiene ocultas el Banco Central de Venezuela. La inflación acaba con el poder adquisitivo en Venezuela, lo que en algunos casos se traduce en hambre y desnutrición.
Precio de la Canasta Básica Familiar aumentó más de 20 por ciento
Venezuela atraviesa la mayor espiral inflacionaria de su historia. El precio de la Canasta Básica Familiar aumentó más de 20 por ciento entre los meses de mayo y junio del 2016.
Familias integradas por cinco miembros requieren poco más de 360.000 bolívares mensuales para satisfacer sus necesidades básicas, incluyendo alimentación. Ello equivale a poco más de 20 salarios mínimos mensuales, al multiplicar 15.000 bolívares mensuales por 24,3.
Voceros del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros revelan que el aumento del costo de la vida en cuanto al precio de la canasta básica es cercano al 600 por ciento al comparar los meses de junio del 2015 y 2016. Los artículos de higiene personal y limpieza son los que más se han encarecido en las últimas semanas.
BCV, el Banco Central de Venezuela, no publica cifras oficiales sobre la inflación en nuestro país desde el pasado mes de diciembre, cuando reveló que el incremento del costo de la vida en el 2015 fue de poco más de 180 por ciento. El ente emisor también se niega a revelar estadísticas sobre los niveles de escasez actuales, a pesar de que productos de primera necesidad como la leche en polvo, atún enlatado y pollo se encuentran desaparecido de los anaqueles desde hace bastante tiempo.
Carne de res, margarina, pernil y aceite de maíz también brillan por su ausencia en establecimientos públicos o privados, así como también huevos de gallina, queso blanco y granos en general, entre ellos caraotas, arvejas y lentejas.
Productos básicos como el arroz ya no se comen en la mesa de los venezolanos, debido a la misma situación. La harina para hacer arepas está siendo importada desde Colombia, debido a las restricciones de Polar para comercializar la Harina PAN.
